lunes, 5 de noviembre de 2012

Sobre el ministro Wert

Sobre el ministro escribe Alvaro Vargas Llosa:
"Si en España el ministro Wert se desmoraliza con las resistencias a su reforma educativa, le recomiendo observar a EEUU. Comprobar el desastre provocado por el rechazo sistemático a cualquier propuesta de reforma le dará moral.
 Desde 1971, en Estados Unidos el gasto por alumno se ha duplicado (más de 9.000 dólares). Y, pese a ello, sólo el 8% de los estudiantes de Alabama y el 14% de los de Mississipí aprueba los exámenes. En el ranking de PISA, el alumnado de EEUU está por debajo de la media de la OCDE en matemáticas.
 Todo funcionaba razonablemente hasta que en los años 60 la educación pública fue secuestrada por sindicatos y políticos. Hoy 2,5 millones de profesores tienen un puesto vitalicio, en ningún estado la financiación pública está condicionada a los resultados, y los colegios carecen de autonomía.
 El caso de Michelle Rhee ilustra el problema. No había sido nunca directora de escuela ni de distrito escolar (el sistema norteamericano está dividido en distritos escolares cuyos responsables son casi siempre elegidos por el pueblo). Pero había abogado, desde una ONG, por reformas indispensables.
Rhee emprendió una cruzada que le valió la portada de Time. Cerró 23 distritos escolares, despidió a la cuarta parte de los directores e impulsó las escuelas charter, financiadas por el Estado pero que funcionan con total autonomía. Pero lo más valiente que hizo Rhee fue proponer a los profesores que renunciaran al puesto vitalicio garantizándoles a cambio un salario mucho mejor, sujeto a resultados. Muchos profesores y padres se entusiasmaron. De inmediato, los dos sindicatos de profesores del país le orquestaron una campaña infame, a la que se sumaron los políticos, sobre todo demócratas. Meterse con un sindicato de profesores en EEUU es meterse con Dios: aportan 300 millones de dólares en cada elección y son la base del Partido Demócrata en varios estados.
 La movilización contra Rhee y el alcalde suicida que la respaldó triunfó y el Gobierno de Washington cambió de manos en 2010. Allí está ahora la admirable Rhee tratando de convencer a otros de que hagan lo que no le dejaron a ella.
 Ha habido otros intentos, como el de Michael Bloomberg o Jeb Bush, ex gobernador de Florida. Los resultados parciales han sido tan buenos que los intereses creados los han interrumpido siempre. Pero algún día no lo lograrán". (El Mundo, 31/10/2012 ÁLVARO VARGAS LLOSA)

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