
Las autoridades educativas -Ministerio de Educación- se encogen ante un mal dato: El abandono temprano -indicador usado habitualmente en Europa para medir el grado de fracaso escolar- no mejora. Los jóvenes de entre 18 y 24 años que no siguen estudios tras la ESO son el 31,5% en Cataluña. La tasa sigue anclada en ese nivel desde hace años (véase el gráfico adjunto).
"Hay que celebrar que más alumnos acaben la ESO, pero en las pruebas PISA y en el abandono temprano no mejoramos". Ferran Ferrer, director de los informes de la Jaume Bofill.
No hay comentarios:
Publicar un comentario